Menor proteccionista organizada con la eficiencia alemana sería preferible, desde el punto de vista comercial, a un Asia Menor librecambista organizada à la Turque. La Alemania proteccionista es uno de los mejores mercados de Europa. Si se creara una segunda Alemania en el Próximo Oriente, si Turquía tuviera una población con el poder adquisitivo y el arancel alemanes, los mercados valdrían entre doscientos y doscientos cincuenta millones en lugar de unos cincuenta o setenta y cinco. ¿Por qué habríamos de intentar impedir que Alemania aumente nuestro comercio?
Es verdad que tocamos aquí todo el problema de la lucha por la puerta abierta en los territorios no desarrollados.
Pero la verdadera dificultad de este problema no es en absoluto la puerta abierta, sino el hecho de que Alemania está venciendo a Inglaterra —o Inglaterra teme que la esté venciendo— en aquellos territorios donde tiene que afrontar el mismo arancel que Alemania, o incluso uno menor; y que incluso está venciendo a Inglaterra en los territorios que los ingleses ya «poseen»: en sus colonias, en Oriente, en la India.
¿Cómo podría, por lo tanto, el aplastamiento definitivo de Alemania por parte de Inglaterra en el sentido militar cambiar algo? Supongamos que Inglaterra la aplastase de forma tan completa que «poseyera» Asia Menor y Persia con la misma plenitud con que posee la India o Hong Kong, ¿no continuaría el comerciante alemán venciéndola incluso entonces, como la está venciendo ahora, en aquella parte de Oriente sobre la que ya ejerce su dominio político?
Una vez más, ¿cómo afectaría la desaparición de la marina alemana al problema en un sentido o en otro?
Además, en toda esta cháchara sobre la puerta abierta en los territorios subdesarrollados, volvemos a perder por completo el sentido de la