única política viable era dejar que hicieran exactamente lo mismo que hacían antes de ser conquistadas, permitiéndoles, si así lo elegían —y muchas de las colonias británicas lo eligen así—, tratar a la metrópoli exactamente como a un país extranjero. Recientemente ha tenido lugar en Canadá un debate sobre la posición que ese Dominio debería mantener respecto a los británicos en caso de guerra, y ese debate ha dejado bien clara la posición de Canadá. Se ha resumido de este modo: > «Debemos ser siempre libres de dar o negar nuestro apoyo».25
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Capítulo I. Exposición de los argumentos económicos a favor de la guerra
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