el hostigado estado de Herzoslovaquia? La institutriz francesa tiene la segunda ventana empezando por el final. Un francés misterioso deambula sigilosamente por los jardines, escuchando conversaciones que no están destinadas a sus oídos. Apuesto lo que tengo a que hay gato encerrado».
Reflexionando de este modo, Anthony desandó sus pasos hacia la casa. En la terraza se encontró con Lord Caterham, que lucía un aire de abatimiento acorde con la ocasión, y dos recién llegados. Su rostro se iluminó un poco al ver a Anthony.
“Ah, ahí está usted —comentó—. Permítame presentarle al barón... este... este... y al capitán Andrassy. El señor Anthony Cade”.
El barón miró fijamente a Anthony con creciente sospecha.
—¿El señor Cade? —dijo con rigidez—. Me parece que no.
—Una palabra a solas con usted, barón —dijo Anthony—. Puedo explicarlo todo.