Atónita, Bundle dio un volantazo que atravesó medio carril. Consiguió detenerse sin sufrir ningún accidente. Anthony corrió tras el coche, abrió la puerta y subió de un salto junto a Bundle.
—Voy a ir a Londres contigo —dijo—. Tenía la intención de hacerlo desde el principio.
—Persona extraordinaria —dijo Bundle—. ¿Qué es eso que llevas en la mano?
—Solo un cerillo —dijo Anthony.
Lo contempló pensativo. Era rosa, con la cabeza amarilla. Tiró su cigarrillo sin encender y se guardó la cerilla con cuidado en el bolsillo.