«Si es verdad que amas», dijo el Amor, «no esperes más. Dale estas joyas que la deshonrarían y te deshonrarían así a ti al amar a alguien deshonrado. Si es verdad que amas», dijo el Amor, «no esperes más».
Tomé las joyas y fui hacia ella, pero las pisoteó, sollozando:
“¡Enséñame a esperar—te amo!”
—Entonces espera, si es verdad —dijo el Amor.