dos sobrecargados directores se fueron a la cama temprano, sin siquiera echar una ojeada al Palco Cinco para ver si M. Debienne y M. Poligny estaban disfrutando de la función.
A la mañana siguiente, los administradores recibieron una tarjeta de agradecimiento del fantasma:
Estimado señor director:
Gracias. Noche encantadora. Daaé exquisita. Los coros necesitan activarse. Carlotta, un espléndido instrumento vulgar. Le escribiré pronto por los 240.000 francos, o 233.424 fr. 70 c., para ser exactos. Los SS. Debienne y Poligny me han enviado los 6.575 fr. 30 c. correspondientes a los primeros diez días de mi asignación para el año en curso; sus privilegios terminaron en la noche del diez del presente.
Atentamente.