nada allí ni en ninguna otra parte, bajaron al palco correspondiente en el nivel de platea de abajo. En el palco cinco del nivel de platea, que está justo en el interior de la primera salida de la platea a la izquierda, tampoco encontraron nada digno de mención.
—¡Toda esa gente nos está tomando por idiotas! —terminó exclamando Firmin Richard—. ¡El sábado darán Faust: velemos ambos por la representación desde el palco cinco del orden principal!