pero cerca del otro término se inclinaba hacia dicho círculo en un ángulo de 10 u 11 grados, y la cuerda de la cola contenía con dicho círculo un ángulo de ocho grados. Jan. 13. La cola terminaba con una luz bastante perceptible entre Alamech y Algol, y con una luz muy tenue terminaba desde la región de la estrella κ en el costado de Perseo. La distancia del término de la cola al círculo que une el Sol y el Cometa era de 3 gr. 50′, y la inclinación de la cuerda de la cola a dicho círculo de 8½ gr. Jan. 25 y 26 brillaba con luz tenue hasta una longitud de 6 o 7 grados; y cuando el cielo estaba muy sereno, con una luz sumamente tenue y apenas perceptible alcanzaba una longitud de doce grados y un poco más. Su eje se dirigía con precisión a la Lucida en el hombro oriental del Auriga, y por lo tanto declinaba de la oposición del Sol hacia el Norte en un ángulo de diez grados. Por último, Feb. 10. observé con instrumentos ópticos una cola de dos grados de longitud. Pues la luz más tenue antes dicha no aparecía a través de las lentes. Y Ponthæus escribe que el Feb. 7. vio la cola hasta una longitud de 12 gr.
A quien considere la órbita ya descrita y medite en los demás fenómenos de este cometa, le constará sin dificultad que los cuerpos de los cometas son sólidos, compactos, fijos y duraderos a la manera de los cuerpos de los planetas.
Pues si no fuesen otra cosa que vapores o exhalaciones de la Tierra, del Sol y de los planetas, este cometa, en su tránsito por la vecindad del Sol, habría debido disiparse al instante.
En efecto, el calor del Sol es como la densidad de los rayos, esto es, recíprocamente como el cuadrado de la distancia de los lugares al Sol. Y por tanto, como la distancia del cometa al Sol el 8 de diciembre, cuando se hallaba en el perihelio, era a la distancia de la Tierra al Sol como 6 a 1000 aproximadamente, el calor del Sol junto al cometa en aquel tiempo era al calor del Sol estival entre nosotros como 1000000 a 36, o 28000 a 1.
Pero el calor del agua hirviente es casi tres veces mayor que el calor que la tierra árida concibe con el Sol estival, según he experimentado; y el calor del hierro candente (si no juzgo mal) casi tres o cuatro veces mayor que el calor del agua hirviente; y por tanto el calor que la tierra árida, hallándose el cometa en el perihelio, podría concebir a partir de los rayos Página 499 solares, [sería] casi 2000 veces mayor que el calor del hierro candente.
Mas con tanto calor, los vapores y exhalaciones, y toda materia volátil, habrían debido consumirse y disiparse al instante.
Cometa igitur in perihelio suo calorem immensum ad Solem concepit, & calorem illum diutissimè conservare potest.
Nam globus ferri candentis digitum unum latus, calorem suum omnem spatio horæ unius in aere consistens vix amitteret. Globus autem major calorem diutius conservaret in ratione diametri, propterea quod superficies (ad cujus mensuram per contactum aeris ambientis refrigeratur) in illa ratione minor est pro quantitate materiæ suæ calidæ inclusæ.
Ideoque globus ferri candentis huic Terræ æqualis, id est pedes plus minus 40000000 latus, diebus totidem, & idcirco annis 50000, vix refrigesceret. Suspicor tamen quod duratio Caloris ob causas latentes augeatur in minore ratione quam ea diametri: & optarim rationem veram per experimenta investigari.