es al menos el cuádruple de lo que naturalmente debería circular en un estado tan pequeño; y, sin embargo, nadie que viaje al País de Vaud, o a cualquier parte de ese cantón, observa escasez de dinero más allá de lo que cabría suponer en un país de esa extensión, suelo y situación. Por el contrario, apenas hay provincias interiores en las regiones de Francia o Alemania donde los habitantes sean en la actualidad tan opulentos, a pesar de que ese cantón ha aumentado enormemente su tesoro desde 1714, la época en que Stanyan escribió su sensato relato sobre Suiza.21
El relato que hace Apiano sobre el tesoro de los Ptolomeos es tan prodigioso que no se puede admitir, y tanto más cuanto que el historiador dice que los demás sucesores de Alejandro fueron todos muy frugales y que muchos de ellos poseían tesoros no muy inferiores; pues este espíritu ahorrativo de los príncipes vecinos debió de frenar necesariamente la frugalidad de los monarcas egipcios,