Es fácil seguir el curso del dinero en su progreso a través de toda la comunidad; donde veremos que primero debe avivar la diligencia de cada individuo, antes de elevar el precio del trabajo.
Y que la especie pueda aumentar en un grado considerable antes de producir este último efecto se advierte, entre otros ejemplos, por las frecuentes operaciones del rey de Francia con la moneda; donde siempre se vio que el aumento del valor numerario no producía un incremento proporcional de los precios, al menos durante algún tiempo. En el último año de Luis XIV, la moneda fue incrementada en tres séptimos, pero los precios aumentaron solo uno. El trigo en Francia se vende hoy al mismo precio, o por el mismo número de libras que en 1683; aunque la plata estaba entonces a treinta libras el marco, y hoy está a cincuenta;14 por no mencionar la gran adición de oro y {p33} plata que puede haber entrado en ese reino desde el periodo anterior.
De todo este razonamiento podemos concluir que no tiene la menor importancia, en lo que respecta a la felicidad doméstica de un Estado, que el dinero se encuentre en mayor o menor cantidad. La buena política del magistrado consiste únicamente en mantenerlo, si es posible, en constante aumento; porque, por ese medio, mantiene viva una atmósfera de laboriosidad en la nación e incrementa el caudal de trabajo, en el cual consisten todo el poder y la riqueza reales. Una nación cuyo dinero disminuye es en realidad, en ese momento, mucho más débil y desgraciada que otra nación que no posea más dinero pero se encuentre en vías de aumento. Esto se explicará fácilmente si consideramos que las alteraciones en la cantidad de dinero, ya sea en un sentido o en el otro, no van acompañadas inmediatamente de alteraciones proporcionales en los precios de las mercancías. Siempre hay un intervalo antes de que los asuntos se ajusten a su nueva situación, y este intervalo es tan pernicioso para la industria cuando el oro y la plata disminuyen como ventajoso es cuando estos metales aumentan. El obrero no tiene el mismo empleo por parte del fabricante y del comerciante, aunque paga el mismo precio por