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nydus/Hume's Political DiscoursesPublic
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Que la política puede reducirse a una ciencia.

Y tan poco depende este asunto de los humores y la educación de hombres particulares que una parte de una misma república puede ser conducida con sabiduría y otra débilmente, por los mismos hombres, meramente debido a la {p238} diferencia de las formas e instituciones por las que estas partes están reguladas. Los historiadores nos informan de que este fue realmente el caso de Génova; pues mientras el Estado estuvo siempre lleno de sedición, tumulto y desorden, el banco de San Jorge, que había llegado a ser una parte considerable del pueblo, fue conducido durante varios siglos con la máxima integridad y sabiduría.

Los tiempos de mayor espíritu público no siempre se distinguen por su eminencia en la virtud privada. Las buenas leyes pueden engendrar orden y moderación en el gobierno, aun cuando los modales y las costumbres hayan inculcado poca humanidad o justicia en el carácter de los hombres. El período más ilustre de la historia romana, considerado desde un punto de vista político, es el comprendido entre el inicio de la primera y el final de la última guerra púnica; ya que el justo equilibrio entre la nobleza y el pueblo se hallaba entonces fijado por las disputas de los tribunos, sin haberse perdido aún a causa de la extensión de las conquistas. Sin embargo, en esta misma época, la horrible práctica del envenenamiento era tan común que, durante una parte de la temporada, un pretor condenó a muerte por este crimen a más de tres mil personas en una región de Italia, y vio cómo las delaciones de esta índole seguían multiplicándose ante él. Existe un ejemplo similar, o más bien peor, en los tiempos más tempranos de la república; tan depravados en su vida privada eran aquellos hombres a quienes tanto admiramos en sus historias.

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