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nydus/Hume's Political DiscoursesPublic
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Delos pueblos numerosos de las naciones antiguas.

Inmediatamente se ofrecieron cuarenta mil hombres (Plutarco dice que sesenta mil), y distribuyó entre ellos una gran cantidad de lotes de tierra, para gran satisfacción de los antiguos habitantes; una prueba a la vez de las máximas de la política antigua, que preferían la población a las riquezas, y de los buenos efectos de estas máximas en la extrema población de ese pequeño país que era Grecia, el cual podía proveer de golpe una colonia tan numerosa. El caso no era muy diferente en los primeros tiempos con los romanos. > «Es un ciudadano pernicioso», decía M. Curio, «el que no puede contentarse con siete yugadas».​56 Tales ideas de igualdad no podían dejar de producir un gran número de

Debemos considerar ahora qué desventajas padecían los antiguos con respecto a la población, y qué frenos recibieron de sus máximas e instituciones políticas.

Por lo común hay compensaciones en toda condición humana, y aunque estas compensaciones no sean siempre perfectamente iguales, sirven al menos para refrenar el principio dominante.

Compararlas y estimar su influencia es en verdad muy difícil, incluso cuando se dan en una misma época y en países vecinos; pero cuando han mediado varias edades y los antiguos autores solo nos brindan luces dispersas, ¿qué podemos hacer sino entretenernos conversando, a favor y en contra, sobre un tema interesante, y corrigiendo así toda resolución precipitada y violenta? {p128}

Primero, podemos observar que las antiguas repúblicas estaban casi en perpetua guerra, un efecto natural de su espíritu marcial, su amor por la

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