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nydus/Hume's Political DiscoursesPublic
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De la refinación en las artes

puede llevarse lo uno a la perfección sin que vaya acompañado, en cierto grado, de lo otro. La misma época que produce grandes filósofos y políticos, generales y poetas renombrados, suele abundar en hábiles tejedores y carpinteros de ribera. No podemos esperar razonablemente que una pieza de paño de lana sea elaborada a la perfección en una nación que ignora la astronomía, o donde se descuidan la ética. El espíritu de la época afecta a todas las artes; y las mentes de los hombres, una vez despertadas de su letargo y puestas en fermentación, se vuelven hacia todos lados y llevan mejoras a cada arte y ciencia. La ignorancia profunda queda totalmente desterrada, y los hombres disfrutan del privilegio de las criaturas racionales, de pensar tanto como de actuar, de cultivar los placeres de la mente así como los del cuerpo.

Cuanto más avanzan estas artes refinadas, más sociables se vuelven los hombres; y no es posible que, enriquecidos con la ciencia y provistos de un fondo de conversación, se contenten con permanecer en la soledad o vivir con sus conciudadanos de esa manera distante que es propia de las naciones ignorantes y bárbaras. Se agrupan en las ciudades; les encanta recibir y comunicar conocimientos; mostrar su {p18} ingenio o su buena educación; su gusto en la conversación o en el modo de vivir, en los vestidos o en el mobiliario. La curiosidad atrae a los sabios; la vanidad a los necios; y el placer a ambos. Se forman por doquier círculos y sociedades particulares, ambos sexos se reúnen de manera distendida y sociable, y el carácter de los hombres, así como su comportamiento, se depura con rapidez. De modo que, además

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