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nydus/Hume's Political DiscoursesPublic
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De los impuestos.

Existe la opinión generalizada de que todos los impuestos, de la manera que sean recaudados, recaen finalmente sobre la tierra. Tal opinión puede ser útil en Gran Bretaña para frenar a los caballeros terratenientes, en cuyas manos se encuentra principalmente nuestra legislación, y hacer que mantengan un gran respeto por el comercio y la industria; pero debo confesar que este principio, aunque propuesto por primera vez por un escritor célebre, tiene tan poca apariencia de razón que, de no ser por su autoridad, nadie lo habría aceptado jamás.

Todo hombre, sin duda, desea sacudirse de encima la carga de cualquier impuesto que se le imponga y endilgársela a los demás; pero como todo hombre tiene la misma inclinación y está a la defensiva, no cabe suponer que ningún grupo de hombres prevalezca por completo en esta pugna.

Y no alcanzo a imaginar por qué el terrateniente ha de ser la víctima de todo el conjunto y no ha de ser capaz de defenderse tan bien como los demás.

Todos los comerciantes, ciertamente, desearían aprovecharse de él y repartírselo entre ellos si pudiesen; pero esta inclinación la tienen siempre, aunque no se recauden impuestos; y los mismos métodos con los que se protege de las imposiciones de los comerciantes antes de los impuestos le servirán después, y harán que ellos compartan la carga con él.

Ningún trabajo empleado en productos destinados a la exportación puede ver su precio aumentado de manera muy considerable sin que se pierda el mercado extranjero; y como una parte de casi todas las {p83} manufacturas se exporta, esta circunstancia mantiene el precio de la mayor parte de las especies de trabajo casi invariable tras la imposición de impuestos.

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