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nydus/Hume's Political DiscoursesPublic
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De la refinación en las artes

¿Podemos esperar que un gobierno sea bien modelado por un pueblo que no sabe cómo fabricar una rueca, ni cómo emplear un telar con provecho? Por no mencionar que todas las épocas ignorantes {p20} están infestadas de superstición, lo cual desvía al gobierno de su rumbo y perturba a los hombres en la búsqueda de su interés y su felicidad.

El conocimiento en las artes de gobierno engendra naturalmente benignidad y moderación, al instruir a los hombres en las ventajas de las máximas humanas por encima del rigor y la severidad, los cuales empujan a los súbditos a la rebelión y vuelven impracticable el retorno a la sumisión al cortar toda esperanza de perdón.

Cuando los ánimos de los hombres se suavizan al mismo tiempo que mejora su conocimiento, esta humanidad se vuelve aún más conspicua y es la característica principal que distingue a una época civilizada de los tiempos de barbarie e ignorancia.

  • Las facciones son entonces menos enconadas,
  • las revoluciones menos trágicas,
  • la autoridad menos severa y
  • las sediciones menos frecuentes.

Incluso las guerras extranjeras atenúan su crueldad; y tras el campo de batalla, donde el honor y el interés endurecen a los hombres contra la compasión y también contra el temor, los combatientes se despojan de la bestia y recobran al hombre.

Tampoco debemos temer que los hombres, al perder su ferocidad, pierdan su espíritu marcial, o se vuelvan menos intrépidos y vigorosos en la defensa de su país o de su libertad. Las artes no tienen ese efecto de enervar ni la mente ni el cuerpo. Por el contrario, la industria, su inseparable compañera, añade nueva fuerza a

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