continúa, el dinero siempre encuentra el camino de regreso, a través de cien canales de los cuales no tenemos noción ni sospecha.
¡Qué inmensos tesoros se han gastado, por tantas naciones, en Flandes desde la revolución, en el curso de tres largas guerras!
Más dinero tal vez que la mitad del que hay actualmente en toda Europa.
¿Pero qué ha sido ahora de él? ¿Está acaso en el estrecho territorio de las provincias austriacas?
No, por cierto; la mayor parte ha vuelto a los diversos países de donde vino, y ha seguido a aquel arte y a aquella industria por los cuales fue adquirido en un principio.
Durante más de mil años, el dinero de Europa ha fluido hacia Roma por un arroyo abierto y visible; pero se ha vaciado por muchos canales secretos e invisibles, y la falta de industria y comercio convierte en la actualidad a los dominios papales en los territorios más pobres de toda Italia.