15 Los italianos dieron al emperador Maximiliano el apodo de Pochi-Danari. Ninguna de las empresas de ese príncipe tuvo jamás éxito, por falta de dinero.
16 Precio de una comida.
17 Hay otra causa, aunque de más limitada actuación, que frena el desequilibrio de la balanza comercial con cada una de las naciones particulares con las que comercia el reino. Cuando importamos más mercancías de las que exportamos, el tipo de cambio se vuelve desfavorable para nosotros, y esto se convierte en un nuevo estímulo para exportar, por un valor equivalente al coste del transporte y del seguro del dinero que deba pagarse. Pues el tipo de cambio nunca puede subir más allá de esa suma.
18 Debe señalarse cuidadosamente que a lo largo de este discurso, dondequiera que hable del nivel del dinero, me refiero siempre a su nivel proporcional respecto a las mercancías, el trabajo, la industria y la habilidad que hay en los distintos Estados; y afirmo que donde estas ventajas sean el doble, el triple o el cuádruple de lo que son en los Estados vecinos, el dinero será infaliblemente también el doble, el triple o el cuádruple. La única circunstancia que puede obstaculizar la exactitud de estas proporciones es el gasto de transportar las mercancías de un lugar a otro, y este gasto es a veces desigual. Así, el grano, el ganado, el queso y la mantequilla de Derbyshire no pueden atraer el dinero de Londres tanto como las manufacturas de Londres atraen el dinero de Derbyshire. Pero esta objeción es meramente aparente, pues en la medida en que el transporte de mercancías es costoso, en esa misma medida la comunicación entre los lugares se ve obstaculizada e imperfecta.