Ahora bien, Khalid, habiendo recibido un ejemplar de este folleto de parte de un amigo en Beirut, lo lee y responde por carta, diciendo que no es una traducción sino una mutilación, más bien, de uno de los Latter-Day Pamphlets de Thomas Carlyle titulado Jesuitism. Esta carta debió de haberles llegado junto con el informe del padre Farouche sobre la infidelidad de Khalid, justo por la época en que el folleto circulaba en Baalbek. Pues en el siguiente número de su revista semanal se publica un artículo, relleno y abultado de execraciones y anatemas, en contra del libro y de su autor anónimo.
De esto cito lo siguiente, que no es ni mucho menos el más errado ni el más venenoso de sus dardos.
« “Semejante panfleto —exclama el erudito editor jesuita— jamás fue escrito por Thomas Carlyle, como algunos aquí, por ignorancia o malicia, afirman. Pues ese filósofo, de entre todos los pensadores de su época, creía en Dios y en la divinidad de Jesús Su Hijo, y jamás pudo descender a estas inmundas y sucias profundidades. Jamás manchó su pluma en la putrefacción de la falsedad y el incendiarismo. El autor de este blasfemo y pernicioso panfleto, por lo tanto, al tratar de endilgarle su infidelidad, su sedición y sus mentiras a Carlyle, es doblemente culpable de un delito gravísimo. Y sospechamos, sabemos, y por el bienestar de la comunidad esperamos poder señalar pronto abiertamente, quién es y dónde está este ruin. Sí, solo un ateo y anarquista es capaz de semejante villana mendacidad, de tan indescriptible maldad y traición. Ahora bien, queremos hacer un llamado especial a nuestros lectores en Baalbek para que estén atentos y vigentes, pues entre ellos hay uno, recién vuelto de América, que alberga bajo su bushy hair el ateísmo y la anarquía de la Europa decadente, etc., etc.” »
“Y a esto siguen órdenes secretas de su Oficina Central para el Superior de su sucursal en Zahé, para que continúe con la labor insinuada en el artículo antes mencionado. No se crea que hago esta afirmación por bilis