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nydus/The Book of KhalidPublic
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VI. Revoluciones dentro y fuera

Revoluciones por dentro y por fuera

«Hasta Carlyle puede ser prolijo y corto de vista en ocasiones. “Una vez, al destruir lo Falso —dice él—, hubo cierta inspiración”. Y siempre la hay, sin duda, mi Maestro. Pues el mundo no es Europa, y la decisión final sobre Quién Es y Qué Ha de Gobernar no la dictó la Revolución Francesa. Oriente, la tierra del origen y la profecía, aún ha de resolver por sí mismo este eterno problema de lo Viejo y lo Nuevo, de lo Falso y lo Verdadero. Y ya sea mediante Revoluciones, Especulaciones o Constituciones, la antigua Revelación será purificada y restaurada a su prístina pureza original: los trastos anquilosados que se acumularon a su alrededor durante siglos de apatía, fatalismo y desidia deben desaparecer; el polvo, el moho y las telarañas del Templo serán barridos. En efecto, “debe librarse una guerra eterna contra los males eternamente renovados”. ¿El genio de la destrucción ha hecho su trabajo, dices, oh estimado Maestro?, ¿y no queda nada más que destruir? Los dioses podrían decir esto de otros mundos que no sean el nuestro. En Europa, al igual que en Asia, hay que considerar y recordar: si esta masa de cosas que llamamos humanidad y civilización estuviera tan sana como los poderes eternos desearían, los más sanos de la raza no estarían constantemente estudiando y diseccionando nuestros males sociales y políticos».

“En cierto sentido, hoy somos más saludables que los europeos; pero nuestra salud es la del esclavo y no la del amo: beneficia más a los demás que a nosotros mismos. Estamos condenados a ser los jornaleros de amos neurasténicos, psicópatas y egoístas, si no abrimos nuestras mentes a la luz de la ciencia y de la verdad.

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