97 “Nec numero Hispanos, nec robore Gallos, nec calliditate Pœnos, nec artibus Græcos, nec denique hoc ipso hujus gentis, ac terræ domestico nativoque sensu, Italos ipsos ac Latinos—superavimus.” (De harusp. resp., cap. 9.) The disorders of Spain seem to have been almost proverbial: “Nec impacatos a tergo horrebis Iberos.” (Virg. Georg., lib. 3.) The Iberi are here plainly taken by a poetical figure for robbers in general.
98 Aunque se admitieran las observaciones del abate du Bos de que Italia es hoy más cálida que en tiempos pasados, de ello no se sigue necesariamente que esté más poblada o mejor cultivada. Si los demás países de Europa fuesen más salvajes y boscosos, los vientos fríos que soplarían desde ellos podrían afectar el clima de Italia.
99 Los habitantes de Marsella no perdieron su superioridad sobre los galos en el comercio y las artes mecánicas hasta que el dominio romano desvió a estos últimos de las armas hacia la agricultura y la vida civil. (Véase Estrabón, lib. 4.) Dicho autor repite en varios lugares la observación relativa a la mejora derivada de las artes y la civilización romanas, y vivió en la época en que el cambio era reciente y se hacía más perceptible. Lo mismo dice Plinio: «Quis enim non, communicato orbe terrarum, majestate Romani imperii, profecisse vitam putet, commercio rerum ac societate festae pacis, omniaque etiam, quae occulta antea fuerant, in promiscuo usu facta». (Lib. 14, proœm.) «Numine deum electa [refiriéndose a Italia] quae coelum ipsum clarius faceret, sparsa congregaret imperia, ritusque molliret, et tot populorum discordes, ferasque linguas fermonis commercio contraheret ad colloquia, et humanitatem homini daret; breviterque, una cunctarum gentium in toto orbe patria fieret». (Lib. 2, cap. 5.) Nada puede ser más contundente a este respecto que el siguiente pasaje de Tertuliano, que vivió alrededor de la época de Severo: «*Certe quidem ipse orbis in promptu est, cultior de die et instructior pristino. Omnia jam pervia, omnia nota, omnia negotiosa.