Cuando me adhiera a Ti con todo mi ser, en ningún lugar tendré dolor ni fatiga; y mi vida vivirá plenamente, por estar enteramente llena de Ti. Mas ahora, puesto que a quien llenas, levantas, por no estar lleno de Ti me soy una carga a mí mismo. Los gozos lamentables luchan con los dolores dichosos: y de qué parte está la victoria, no lo sé. * ¡Ay de mí! * Señor, ten piedad de mí. Mis dolores malos luchan con mis gozos buenos; y de qué parte está la victoria, no lo sé. * ¡Ay de mí! * Señor, ten piedad de mí. * ¡Ay de mí! ¡he aquí que no oculto mis llagas; Tú eres el Médico, yo el enfermo; Tú misericordioso, yo miserable. > ¿No es toda prueba la vida del hombre sobre la tierra? ¿Quién desea tribulaciones y dificultades? Tú mandas que sean sufridas, no amadas. Nadie ama lo que sufre, aunque ame sufrir. Pues aunque se regocije de sufrir, preferiría que no hubiera nada que sufrir. En la adversidad anhelo la prosperidad, en la prosperidad temo la adversidad. ¿Qué lugar intermedio hay entre estas dos, donde la vida
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Libro X
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