buena vida; y tu palabra, que dijiste por tu apóstol, se cumple en nosotros: No os conforméis a este siglo , le sigue también lo que luego añadiste, diciendo: Mas sed transformados por la renovación de vuestro entendimiento ; no ya según vuestra especie, como imitando al prójimo que os precedió, ni viviendo según el ejemplo de algún hombre mejor (pues no dijiste: "Sea hecho el hombre según su especie", sino: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza ), para que probemos cuál sea tu voluntad. Pues con este fin dijo aquel dispensador tuyo (que engendró hijos por el Evangelio), para no tenerlos por siempre como niños a quienes deba alimentar con leche y cuidar como una nodriza: sed transformados (dice) por la renovación de vuestro entendimiento, para que probéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta . Por lo cual no dices: "Sea hecho el hombre", sino Hagamos al hombre . Ni dijiste: "Según su especie", sino a nuestra imagen y semejanza . Porque el hombre, renovado en su mente y contemplando y entendiendo tu verdad, no necesita de un hombre como director para seguirle según su especie; sino que, bajo tu dirección, comprueba cuál sea esa voluntad tuya, buena, agradable y perfecta: sí, tú le enseñas, ya hecho capaz, a discernir la Trinidad en la Unidad y la Unidad en la Trinidad. Por lo cual a lo dicho en plural, Hagamos al hombre , se le añade luego en singular, Y creó Dios al hombre ; y a lo dicho en plural, A nuestra semejanza , se le añade en singular, A imagen de Dios . Así es renovado el hombre en el conocimiento de Dios, a imagen de aquel que lo creó; y hecho espiritual, juzga todas las cosas (todas las cosas que deben ser juzgadas), mas él no es juzgado por ningún hombre.
Mas que juzgue todas las cosas, esto responde a que tiene dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves de los cielos, y sobre todo el ganado y las fieras, y sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la