Era una especie de Mefistófeles, adornado de modales y guiado por el saber. * Además del mundo, conocía los libros y sabía cómo sacarles algún provecho. * Sinceramente devoto del servicio de la Iglesia, muchos de sus actos, sin embargo, se encontraban con la condena más absoluta
Poseedor de vehementes aspiraciones, su ambición era de índole agresiva; no como la de Velázquez, mercenaria y tímida.
Como Tigelino Sofonio, fue a su apuesto físico y a su carácter sin escrúpulos a lo que debió el alcalde su ascenso desde la pobreza y la oscuridad; y ahora, como Faetón, si por un solo día lograba conducir el carro solar del gobernador a través de los cielos, culpa suya sería si no salía de una vez por todas adelante.
Esto por ahora podemos decir de Hernán16 Cortés, pues tal era el nombre del alcalde; lo cual es más de lo que él podría decir de sí mismo, al no conocerse como nosotros lo conocemos, y más de lo que sus asociados podrían decir de él. En lo sucesivo,