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nydus/History of Mexico, Volume I, 1516-1521Public
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CAPÍTULO XXVIII. AMISTAD INVALUABLE. Julio-septiembre de 1520.

esfuerzos por conciliar a las provincias súbditas, se volvieron ahora más firmes, más pródigos en regalos y ofertas de condonación de tributos. Sin embargo, estos esfuerzos se vieron en gran medida contrarrestados por sus propias tropas, cuya insolencia y codicia empujaron a los habitantes a favorecer tácita o abiertamente a los españoles.

La retirada de las guarniciones aztecas de Tepeaca sirvió para reforzar las de su frontera, particularmente en Quauhquechollan,33 a diez o uince leguas al suroeste del nuevo cuartel general español, la cual protegía el acceso al paso meridional hacia el valle de México.34 Su provincia lindaba con Huexotzinco y Cholula, y bordeando el nevado Popocatépetl se extendía por algún trecho al sur y al sureste de este. El señor,35 que había ofrecido su vasallaje a España simultáneamente con Moctezuma, acababa de enviar la seguridad de su lealtad, con la explicación de que el miedo a los mexicas le había impedido hacerlo antes. Pocos días después llegaron sus mensajeros para pedir protección contra las guarniciones aztecas, reforzadas hasta alcanzar unos treinta mil hombres,36 los cuales, desde su campamento a menos de una legua de la ciudad, se dedicaban al pillaje y a cometer atrocidades.

Como esta súplica cuadraba perfectamente con los planes de Cortés, este accedió de inmediato enviando a Olid y a Ordaz, con doscientos soldados, trece caballos, la mayor parte de las armas de fuego y ballestas, y treinta mil aliados.37 Se convino con los quauhquecholtecas que iniciarían el ataque tan pronto como se acercaran los españoles y cortarían la comunicación entre la guarnición de la ciudad y el campamento contiguo.

Olid marchó por la ruta de Cholula, y recibió en ruta numerosas incorporaciones de voluntarios, principalmente de la provincia a la que iba a socorrer y de Huexotzinco, todos ávidos de dar un golpe seguro a los aztecas y de obtener una parte del botín. Tan numerosa fue, en verdad, la

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