«¡Vaya! —dijo Cortés al enterarse—. Viva el último vencedor.»48 Pero difícilmente podía culpar a los nativos por ceder, cuando incluso el propio Sandoval, al enterarse de esta aproximación, abandonó Villa Rica y se refugió en las montañas, donde permaneció hasta que el general le ordenó unir sus
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CAPÍTULO XX. EL GOBERNADOR CUBANO EN PERSECUCIÓN. 1519-1520.
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