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nydus/History of Mexico, Volume I, 1516-1521Public
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CAPÍTULO XXXIII. CONTINUACIÓN DEL ASEDIO. Junio-julio de 1521.

unues es sablazosecciona el brazo que estuvo a punto de derribar la encorvada figura de su amo. Al momento siguiente, él mismo cae bajo la furiosa acometida desatada por la magnitud del botín: «¡una muerte gloriosa en tan buena causa!», exclama Herrera. Otro soldado, llamado Lerma, se precipita al lugar y por poco es abrumado; mientras que un fornido tlaxcalteca, Temacatzin, se planta frente al líder, medio postrado por el agotamiento y las heridas, y repele los golpes hasta que Antonio de Quiñones, capitán de la guardia, logra abrirse paso y lo sostiene, seguido por un buen número de hombres a los que la noticia del peligro de su general ha vuelto implacables.23 «¡Apártese de aquí, vuestra merced, y salve su persona —grita el capitán—, porque sin usted todo estará perdido!». Cortés se niega, «pues deseaba más la muerte que la vida», escribe; pero finalmente, a fuerza de súplicas y pura violencia, es persuadido para que se retire lentamente, procurando cubrir la retaguardia de los fugitivos. Y bien providencial fue, pues una estancia más prolongada le habría resultado fatal. De no ser por el afán de los mexicas de asegurar como prisionero a tan magnífico trofeo, habrían podido despacharlo fácilmente. Los aztecas se empeñaban en capturar tantos prisioneros como fuera posible, en especial jefes y nobles, y hombres blancos, quienes se situaban incluso por encima de aquellos, para honrar al dios de la guerra. Este empeño respondía a una profunda obligación religiosa además de al espíritu guerrero.

No lejos de la desastrosa acequia trajeron un caballo, en el que montó Cortés, aunque herido en una pierna. Poco antes, su camarero, Cristóbal de Guzmán, un gran favorito, se habí acercado con un corcel para socorrer a su amo, solo para verse rodeado de guerreros y derribado junto con el animal,24 mientras otro jinete se vio obligado a retirarse con una lanzada en la garganta. Al retirarse de la sección de la calzada asignada a los caballos, otro animal murió y un tercero escapó por poco.

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