Entró así en la habitación donde estaba sentada la señorita Smith, extrañamente pálida bajo su piel oscura. Pero brillaba una luz en sus ojos.
Table of Contents
XVII. El robo del vellocino
231
Entró así en la habitación donde estaba sentada la señorita Smith, extrañamente pálida bajo su piel oscura. Pero brillaba una luz en sus ojos.