CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Quest of the Silver FleecePublic
Página 384 de 530
Table of Contents

XXIX. Un amo del destino

ojos rojos que lo estrangula? No. Uno se sosiega, mira a la muerte a los ojos y habla con suavidad, por si acaso. Acto seguido, la señorita Wynn se sosiega, saluda alegremente a un conocido que pasa y compara unas cintas en unos grandes almacenes. El dependiente era nuevo y estaba deseoso de vender.

Entre tanto, su cerebro trabajaba sin descanso. Tenía por delante una dura tarea. La absurda conciencia y las ideas quijotescas de Alwyn eran difíciles de manejar. Tras su última charla indiscreta, ella se habíatrevido a reconvenirlo con habilidad, y recordaba muy bien la conversación.

«¿No era verdad lo que dije?», había preguntado él.

„Perfectamente. ¿Es esa una

384