¿Qué es ese algo? Solo podemos deducirlo por sus efectos. Estos parecen ser de una naturaleza curiosamente dispar. Pero eso sin duda debería ayudarnos. Solo el caso incoloro y sin acontecimientos es desesperado.
“Consideremos nuestros datos. El hermano ya no visita a la querida hermana inválida. Regala su perro favorito. ¡Su perro, Watson! ¿No le sugiere eso nada?”
“Nada más que la malicia del hermano.”
“Bueno, puede ser así. O bien, hay una alternativa. Pasemos ahora a continuar nuestro repaso de la situación desde el momento en que comenzó la disputa, si es que hay una disputa. La dama no sale de su habitación, altera sus costumbres, no se deja ver salvo cuando sale a pasear en coche con su doncella, se niega a detenerse en las caballerizas para saludar a su caballo favorito y, al parecer, le da por beber. Eso abarca el caso, ¿no es así?”
“A excepción del asunto en la cripta”.
“Ese es otro orden de ideas. Hay dos, y le ruego que no los mezcle. La línea A, que concierne a lady Beatrice, tiene un tinte vagamente siniestro, ¿no es así?”.
“No puedo sacarle nada en limpio.”
“Bien, ahora pasemos a la línea B, que concierne a sir Robert. Está obsesionado con ganar el Derby. Está en manos de los judíos, y en cualquier momento puede verse arruinado y sus cuadras de carreras embargadas por sus acreedores. Es un hombre audaz y desesperado. Obtiene sus ingresos de su hermana. La doncella de su hermana es su cómplice dispuesta. Hasta aquí parece que estamos en terreno bastante firme, ¿no es así?”
“¿Pero la cripta?”