Codal
nydus/The Casebook of Sherlock HolmesPublic
Página 61 de 338
Table of Contents

La aventura del soldado de piel blanca

era Godfrey. No le pude ver la cara, pero conocía la familiar inclinación de sus hombros. Estaba apoyado en el codo en una actitud de gran melancolía, con el cuerpo vuelto hacia la chimenea. Yo estaba dudando sobre qué debía hacer cuando se oyó un golpe seco en mi hombro, y allí estaba el coronel Emsworth a mi lado.

—«¡Por aquí, señor!», dijo en voz baja. Caminó en silencio hacia la casa, y yo lo seguí hasta mi propio dormitorio. Había recogido un horario de trenes en el vestíbulo.

“—Hay un tren a Londres a las 8:30 —dijo—. El carruaje estará en la puerta a las ocho”.

Estaba blanco de rabia y, la verdad, me sentía en una situación tan difícil que solo pude tartamudear unas pocas disculpas incoherentes con las que intenté disculparme alegando mi preocupación por mi amigo.

«—El asunto no admite discusión —dijo él bruscamente—. Ha cometido una intrusión maldita en la intimidad de nuestra familia. Estuvo aquí como invitado y se ha convertido en un espía. No tengo nada más que añadir, señor, salvo que no tengo ningún deseo de volver a verle jamás».

—Ante esto perdí los estribos, mister Holmes, y hablé con cierta acritud.

—«He visto a su hijo, y estoy convencido de que, por alguna razón propia, lo está ocultando del mundo. No tengo idea de cuáles son sus motivos para aislarlo de esta manera, pero estoy seguro de que ya no obra con libertad. Le advierto, coronel Emsworth, que hasta que no tenga la seguridad de que mi amigo está a salvo y se encuentra bien, jamás desistiré en mis esfuerzos por llegar al fondo del misterio, y ciertamente no permitiré que me intimide nada de lo que usted pueda decir o hacer».

—El viejo tenía un aspecto diabólico y de verdad pensé que iba a atacarme. Ya he dicho que era un viejo gigante, consumido y feroz, y

61