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nydus/The Casebook of Sherlock HolmesPublic
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La aventura del soldado de piel blanca

bien. El viejo era a veces un abusón, y el joven Godfrey tenía demasiado carácter como para aguantarlo. No, no estaba satisfecho, y decidí llegar hasta el fondo del asunto. Ocurrió, sin embargo, que mis propios asuntos necesitaban un buen arreglo, tras dos años de ausencia, y por eso solo esta semana he podido retomar el caso de Godfrey. Pero desde que lo he retomado, pienso dejarlo todo con tal de llegar hasta el final”.

El señor James M. Dodd parecía ser el tipo de persona a la que era preferible tener como amigo que como enemigo. Sus ojos azules eran severos y su mandíbula cuadrada se había tensado mientras hablaba.

—Bien, ¿qué has hecho? —pregunté.

“My first move was to get down to his home, Tuxbury Old Park, near Bedford, and to see for myself how the ground lay. I wrote to the mother, therefore⁠—I had had quite enough of the curmudgeon of a father⁠—and I made a clean frontal attack: Godfrey was my chum, I had a great deal of interest which I might tell her of our common experiences, I should be in the neighbourhood, would there be any objection, et cetera? In reply I had quite an amiable answer from her and an offer to put me up for the night. That was what took me down on Monday.

«Tuxbury Old Hall es inaccesible; a ocho kilómetros de cualquier sitio. No había carruaje en la estación, así que tuve que caminar cargando mi maleta, y casi era de noche cuando llegué. Es una gran mansión laberíntica situada en un parque considerable. Diría que tiene todo tipo de épocas y estilos, empezando por unos cimientos isabelinos de entramado de madera y terminando en un pórtico victoriano. Por dentro todo era paneles, tapices y viejos cuadros medio borrados, una casa de sombras y misterio. Había un mayordomo, el viejo Ralph, que parecía tener la misma edad que la casa, y estaba su mujer, que bien podría ser más mayor. Había sido la nodriza de Godfrey, y le había oído hablar de

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