pareció que, si sabía tanto como eso, era más seguro que lo supiera
—Así fue —dije—. ¿Quién sabe si saldrá algo bueno de todo esto? Tengo entendido que solo el señor Kent ha visto al paciente. ¿Puedo preguntarle, señor, si es usted una autoridad en tales dolencias, las cuales, según tengo entendido, son de naturaleza tropical o semitropical?
—Tengo los conocimientos corrientes de un médico culto —observó con cierta rigidez.
—No dudo, señor, que usted sea plenamente competente, pero estoy seguro de que coincidirá en que, en un caso así, una segunda opinión es valiosa. Tengo entendido que usted la ha evitado por miedo a que lo presionen para aislar al paciente.
—Así es —dijo el coronel Emsworth.
—Previ esta situación —expliqué—, y he traído conmigo a un amigo en cuya discreción se puede confiar plenamente. Una vez pude hacerle un