alrededor del mundo. Su salud estaba bastante delicada después de sus experiencias africanas, y tanto su madre como yo opinábamos que necesitaba un descanso completo y un cambio de aires. Tenga la amabilidad de transmitirle esta explicación a cualquier otro amigo que pueda interesarse por el asunto».
—«Ciertamente —respondí—, pero tal vez tenga usted la amabilidad de facilitarme el nombre del vapor y de la compañía en la que zarpó, junto con la fecha. No dudo de que podré hacerle llegar una carta».
“Mi petición pareció desconcertar e irritar a mi anfitrión. Sus grandes cejas descendieron sobre sus ojos y tamborileó los dedos con impaciencia sobre la mesa. Alzó la vista por fin con la expresión de quien ha visto a su adversario hacer una jugada peligrosa al ajedrez y ha decidido cómo responder a ella.
—«Muchas personas, señor Dodd —dijo él—, se