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I

oficial, ni tampoco como soldado raso, sino simplemente por invitación de un viejo amigo, Próxeno. Este viejo amigo le había mandado llamar desde su hogar, prometiéndole, si acudía, presentárselo a Ciro, «a quien —dijo Próxeno— considero que vale más que mi patria y más para mí».

(1) The reader should turn to Grote's comments on the first appearance of Xenophon. He has been mentioned before, of course, more than once before; but he now steps, as the protagonist, upon the scene, and as Grote says:

> "It is in true Homeric vein, and in something like Homeric language, that Xenophon (to whom we owe the whole narrative of the expedition) describes his dream, or the intervention of Oneiros, sent by Zeus, from which this renovating impulse took its rise."

Jenofonte, habiendo leído la carta, consultó a Sócrates el ateniense si debía aceptar o rechazar la invitación. Sócrates, que tenía la sospecha de que el Estado de Atenas pudiera mirar con malos ojos de algún modo mi amistad con Ciro —cuya entusiasta cooperación con los lacedemonios contra Atenas en la guerra no se había olvidado—, aconsejó a Jenofonte ir a Delfos y consultar allí al dios sobre la conveniencia de semejante viaje.

Jenofonte fue y le consultó a Apolo a cuál de los dioses debía rezar y hacer sacrificios para poder realizar de la mejor manera el viaje que tenía pensado y regresar a salvo, con buena fortuna. Entonces Apolo le respondió: "A tal y tal dios debes hacer sacrificios", y cuando hubo regresado a casa, le informó a Sócrates sobre el oráculo.

Mas este, al oírlo, reprendió a Jenofonte por no haberle preguntado al dios en primer lugar si le convenía más irse o quedarse, sino por haberse tomado por cuenta propia la decisión de resolver ese asunto de manera afirmativa, al preguntar directamente cómo podía realizar el viaje de la mejor manera.

"Ya que, sin embargo", continuó Sócrates, "hiciste la pregunta de ese modo, debes hacer lo que el dios ordenó".

Así, y sin más preámbulos, Jenofonte ofreció sacrificios a aquellos que el dios había nombrado y se hizo a la mar.

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