Codal
nydus/Anne of Green GablesPublic
Página 191 de 399
Table of Contents

XVIII. Anne al rescate

tan cortésmente como pude: ‘No le guardo ningún rencor, señora Barry. Le aseguro de una vez por todas que no fue mi intención intoxicar a Diana y de ahora en adelante cubriré el pasado con el manto del olvido’. Esa fue una forma de hablar bastante digna, ¿verdad, Marilla? Sentí que estaba amontonando carbones encendidos sobre la cabeza de la señora Barry. Y Diana y yo pasamos una tarde encantadora. Diana me enseñó un nuevo punto de ganchillo de fantasía que le enseñó su tía, allá en Carmody. Ni un alma en Avonlea lo sabe aparte de nosotras, y juramos solemnemente no revelárselo a nadie más. Diana me dio una tarjeta preciosa con una guirnalda de rosas y un verso de poesía:

“ «Si me amas como yo a ti nada sino la muerte podrá separarnos».

Y eso es verdad, Marilla. Vamos a pedirle al señor Phillips que nos deje sentarnos juntas en la escuela otra vez, y Gertie Pye puede ir con Minnie Andrews.

Tuvimos un té elegante. La señora Barry sacó la vajilla de gala, Marilla, tal como si yo fuera una visita de verdad. No te puedo explicar la emoción que me dio. Nunca nadie había usado su mejor vajilla por causa mía antes.

Y tuvimos pastel de frutas y pastel de libra y rosquillas y dos clases de conservas, Marilla. Y la señora Barry me preguntó si tomaba té y dijo: «Papá, ¿por qué no le pasas los bizcochos a Ana?». Debe ser maravilloso ser grande, Marilla, cuando con solo que te traten como si lo fueras es tan lindo.

—No sé yo qué decir —dijo Marilla con un breve suspiro.

—Bueno, de todos modos, cuando sea grande —dijo Ana con decisión—, siempre voy a hablarle a las niñas como si ellas también lo fueran, y nunca me reiré cuando usen palabras grandes. Sé por dolorosa experiencia cómo lastima eso los sentimientos.

191