Todas las chicas lo hacen bastante bien. Ruby Gillis es más bien sentimental. Pone demasiados amoríos en sus historias y ya sabes que es peor pasarse que quedarse corto. Jane nunca pone ninguno porque dice que le da mucha vergüenza cuando tiene que leerlo en voz alta. Las historias de Jane son sumamente sensatas. Luego, Diana pone demasiados asesinatos en las suyas. Dice que la mayoría de las veces no sabe qué hacer con la gente, así que los mata para librarse de ellos. Casi siempre soy yo la que tiene que decirles sobre qué escribir, pero eso no es difícil porque tengo millones de ideas.
—Creo que este asunto de escribir historias es la tontería más grande hasta ahora —se burló Marilla—. Se les meterá un montón de tonterías en la cabeza y perderán el tiempo que deberían dedicar a las lecciones. Leer historias ya es bastante malo, pero escribirlas es peor.
—Pero tenemos muchísimo cuidado de incluirles una moraleja a todos, Marilla —explicó Ana—. Yo insisto en eso. A toda la gente buena se le recompensa y a toda la mala se le castiga como se merece. Estoy segura de que eso debe de tener un efecto saludable. La moraleja es lo