—Eso va a ganarnos la guerra contra las amazonas —dijo con gran deleite—. Es lo único que creen que no podemos hacer, y nosotros sí podemos. Creen que están a salvo de nosotros por la noche.
Treparon a la orilla y descolgaron los faroles de los clavos, amarraron a Swallow a la luz de los faroles y, a la luz de los faroles, encontraron el camino a través de las zarzas y los arbustos de regreso al campamento.
Diez minutos después se apagaron los faroles, uno en cada tienda, y aproximadamente medio minuto después todo el campamento estaba dormido.