—De cualquier modo nos aseguraremos de ello —dijo el capitán John—. Podrían intentar tomar el Amazon por sorpresa mientras lo traemos.
En el mirador, bajo la gran manta ondeante que colgaba del árbol del faro donde la noche anterior había estado colgado el farol, estaban los piratas del Amazonas.
No se estaban quietos. Parecían estar bailando.
—¿Qué están haciendo? —dijo el capitán John.
—Esa es la capitana Nancy, la que está saltando —dijo Titty—. Quizá esté bailando de rabia.
Titty no podía permitirse mirar más que un segundo de reojo. Estaba al mando del barco y quería que vieran que sabía hacerlo. Quería dejar una estela tan recta como la de ellos.
Susan en el Swallow viró antes de llegar a la isla. El Amazon pasó por debajo de su popa.
—Hay mucha profundidad justo debajo del mirador —dijo John.
«Puedes acercarla mucho. Perderá el viento, pero lo volverá a encontrar al otro lado. Lleva suficiente arrancada como para pasar de largo».
—Sí, capitán —dijo Titty.
Las Amazonas en el puesto de observación parecidas estar haciéndoles señas para que continuaran.
«Dáos prisa», gritaron.
Titty sailed close under the point, and John shouted up to the Amazons, “Do you surrender?”