«Muchas gracias por dejarnos venir a veros. Lo hemos pasado muy
—Y gracias por enseñarnos la serpiente —dijo Titty.
Dijeron «Adiós», y los Billies, los dos viejos, el uno muy viejo y el otro más viejo todavía, dijeron: «Adiós a todos».
Las Golondrinas emprendieron el camino de regreso hacia el escarpado bosque.
—No se os olvide contarles a esas muchachas lo de su tío Jim —les gritó el joven Billy desde atrás.
—No nos olvidaremos —gritó Susan, y agitó su pañuelo con el nudo en un extremo.