acomodó para volver a dormir.
Susan se despertó como se despierta quien tiene que preparar el desayuno para una familia.
—Digo —dijo ella—, podríamos haber empezado hace muchísimo. Hay bastante luz.
—Vamos, entonces —dijo John—. Toma tú la escota de la mayor mientras yoizo la vela. No quería despertarte… pero en realidad hace muy poco que me he despertado yo también. Va a ser otro día espléndido, y el viento es el mismo.
Desató el estacha y le dio una vuelta alrededor del poste al final del embarcadero.
Luego izó la vela. Había olvidado que estaba rizada. No le llevó ni un minuto soltar el rizo. Fue mucho más fácil que atarla en la oscuridad.
Luego volvió a izar la vela y desatracó. El Swalllow retrocedió unos pies a la deriva, captó un soplo de viento y comenzó a navegar. Se fue a popa y tomó la caña del timón.