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nydus/Swallows and AmazonsPublic
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XIII. Los Carboneros

Susan looked up from her fire.

“I don’t see why we shouldn’t go,” she said. “The Amazons won’t be coming. And we shall be taking Swallow with us, anyhow.”

—Muy bien, Míster Mate —dijo el capitán John—. Si sopla algo de viento tendremos que volver, pero mientras esté así de calmado no habrá guerra de la que preocuparse, y bien podríamos hacer de exploradores.

Poco después de desayunar sacaron el mástil y las velas de la Golondrina y se alejaron remando. Roger ocupaba su puesto elegido en la proa haciendo de vigía. El capitán John remaba, y Susan y Titty se sentaban en la popa.

Llevaban el hervidor y una mochila con provisiones guardados en el fondo de la barca, porque si el tiempo calmado se mantenía pensaban pasar fuera la mayor parte del día y traer una nueva provisión de leña. La leña empezaba a ser difícil de encontrar en la isla y había abundancia de ella a lo largo de la línea de pleamar en las orillas del lago, y con tiempo tranquilo podían atracar en cualquier parte para recogerla.

Remaron hacia el sur desde la isla por el lago, donde habían estado la noche anterior en la oscuridad. A la luz del día parecía muy diferente.

Un gran bosque ascendía por la ladera en la orilla oriental del lago. Muy arriba podían ver humo elevándose lentamente por encima de los árboles, un hilo fino de humo que subía en línea recta. Allí, sabían, debían de estar los salvajes que habían visto por la noche danzando entre el humo y aplacando las llamas.

Hoy, bajo la brillante luz del sol, no se veían llamas. Estaba el pequeño hilo de humo que ascendía hacia una nubecilla sobre los árboles. Había un ruido lejano de hachazos. Pero eso era todo.

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