barco el que vimos —dijo John—, el que pensé que era de un pescador. Primero va y les dice a los nativos que lo hemos estado molestando. Y ahora se arrastra furtivamente hasta nuestro campamento cuando no estamos…
—Tendríamos que haber ido con las Amazonas y echarlo a pique en el acto —dijo Titty—. Es lo que se debe hacer. Sacas el tesoro y hundes el galeón o lo quemas hasta la línea de flotación. Podríamos haber salvado el loro.
—¿Qué vamos a hacer al respecto? —preguntó Susan.
“Debemos celebrar un consejo con los piratas del Amazonas”, dijo el capitán John. “Ellos lo conocen. Es su enemigo tanto como el nuestro”.