excelente camino de Leipzig a Fráncfort—, así como los dos caminos que conducen desde Sajonia por Kassel hasta Coblenza, Colonia y aun Wesel.
- No se deben formar dos ejércitos independientes sobre una misma frontera: semejante disposición solo podría ser adecuada en el caso de grandes coaliciones, o cuando las fuerzas de que se dispone son demasiado numerosas para actuar sobre la misma zona de operaciones; e incluso en este caso sería mejor tener todas las fuerzas bajo un mismo comandante, que acompañe al ejército principal.
- Como consecuencia del último principio mencionado, con fuerzas iguales en la misma frontera, una sola línea de operaciones será más ventajosa que una doble.
- Puede suceder, sin embargo, que sea necesaria una doble línea, ya sea por la topografía del teatro de la guerra, o porque el enemigo haya adoptado una doble línea, y sea necesario oponer una parte del ejército a cada una de sus masas.
- En este caso, las líneas interiores o centrales serán preferibles a las exteriores, puesto que en el primer caso las fracciones del