Dar preceptos específicos para complicaciones que varían infinitamente según las localidades, los recursos y la condición de los pueblos y de los ejércitos, sería absurdo.
La historia, bien estudiada y comprendida, es la mejor escuela para este género de guerra.
La relación de la campaña de 1799 por el archiduque Carlos, la de las campañas que he dado en mi Historia de las guerras de la Revolución, la narración de la campaña de los Grisones por Ségur y Mathieu Dumas, la de Cataluña por Saint-Cyr y Suchet, la campaña del duque de Rohan en la Valtelina y el paso de los Alpes por Gaillard (Francisco I.), son buenas guías en este estudio.