CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Art of WarPublic
Página 373 de 561
Table of Contents

ARTÍCULO XLI.

Curiosamente, sin embargo, el jefe de Estado Mayor, a pesar de haber hecho diez copias del famoso decreto, no advirtió que por error se le había asignado el puente del centro a Davoust, que tenía el ala derecha, mientras que el puente de la derecha se le había asignado a Oudinot, que estaba en el centro.

Estos dos cuerpos se cruzaron en la noche y, de no haber sido por el buen juicio de los hombres y de sus oficiales, se podría haber producido una escena terrible de confusión.

Gracias a la desidia del enemigo, el ejército escapó a todo desorden, salvo al derivado de unos pocos destacamentos que seguían a cuerpos a los que no pertenecían. El rasgo más notable de toda la operación se halla en el hecho de que, tras semejante pifia, Berthier haya recibido el título de príncipe de Wagram.

El error procedía sin duda de Napoleón al dictar su decreto; pero ¿no debería haber sido detectado por un jefe de estado mayor que hizo diez copias de la orden y cuya obligación era supervisar la formación de las tropas?

Otro ejemplo no menos extraordinario de la importancia de una buena logística se ofreció en la batalla de Leipzig. Al librar esta batalla, con un desfiladero a la retaguardia del ejército como en Leipzig, y en medio de un terreno bajo, boscoso y cortado por pequeños arroyos y huertos, era sumamente importante contar con varios puentecillos, preparar las orillas para aproximarse a ellos con facilidad y señalizar los caminos. Estas precauciones no habrían evitado la derrota en una batalla decisiva; pero habrían salvado la vida a un número considerable de hombres, así

373