Fig. 7.
El orden paralelo reforzado en un ala (Fig. 7), o en el centro (Fig. 8), para romper el del enemigo, es mucho más favorable que los dos precedentes, y está también mucho más de acuerdo con los principios generales que se han establecido; aunque, cuando las fuerzas contendientes son poco más o menos iguales, la parte de la línea que se ha debilitado para reforzar la otra puede ver comprometida su propia seguridad si se coloca en línea paralela a la del enemigo.