científico militar debe ser estimado y honrado: este es el único modo de asegurar para el ejército hombres de mérito y
- El estado mayor en tiempos de paz debe emplearse en labores preparatorias para todas las eventualidades posibles de la guerra. Sus archivos deben estar provistos de numerosos detalles históricos del pasado, y de todos los tratados y documentos estadísticos, geográficos, topográficos y estratégicos para el presente y el futuro. De aquí que sea esencial que el jefe de este cuerpo, con un cierto número de sus oficiales, esté permanentemente estacionado en la capital en tiempo de paz, y el ministerio de guerra no deba ser más que el del estado mayor, excepto que debe haber un departamento secreto para aquellos documentos que deban ocultarse a los subalternos del cuerpo.
- No se debe omitir nada para adquirir el conocimiento de la geografía y de la estadística militar de otros Estados, a fin de conocer su capacidad material y moral para el ataque y la defensa, así como las ventajas estratégicas de ambas partes. Deben emplearse oficiales distinguidos en estas labores científicas, y ser recompensados cuando se desempeñen con notable habilidad.
- Cuando se decide una guerra, se hace necesario preparar, no un plan entero de operaciones —lo cual siempre es imposible—, sino un sistema de operaciones en relación con un objetivo prescrito; proveer una base, así como todos los medios materiales necesarios para garantizar el éxito de la empresa.
- El sistema de operaciones debe ser determinado por el objeto de la guerra, la clase de fuerzas del enemigo, la naturaleza y los recursos del país, los caracteres de las naciones y de sus jefes, ya sean del ejército o del Estado. En fin, debe basarse en los medios morales y materiales de ataque o defensa que el enemigo pueda poner