desembocar ofensivamente en un punto decisivo o más allá de un gran río. Encerrar a un ejército en un campamento así, exponerlo al peligro de ser flanqueado y cortado, simplemente para retrasar un asedio, sería una locura. El ejemplo de Wurmser, que prolongó la defensa de Mantua, será citado en contra de esto; pero ¿no pereció acaso su ejército? ¿Y fue realmente útil este sacrificio? Yo creo que no; pues, habiendo sido la plaza una vez socorrida y abastecida de nuevo, y habiendo caído el tren de asedio en manos de los austriacos, el sitio se convirtió necesariamente en un bloqueo, y la ciudad solo pudo ser tomada a causa del hambre; y, siendo este el caso, la presencia de Wurmser debió haber apresurado en lugar de retrasar su rendición.
El campamento atrincherado de los austriacos ante Maguncia en 1795 habría evitado ciertamente el sitio de la plaza, si los franceses hubiesen poseído los medios para llevar a cabo un asedio, en tanto el Rin no hubiera sido cruzado; pero tan pronto como Jourdan apareció en el Lahn y Moreau en la Selva Negra, se hizo necesario abandonar el campamento y dejar la plaza a sus propios medios de defensa.
Solo en el caso de que una fortaleza ocupara un punto tal que fuera imposible para un ejército repasarla sin tomarla, se establecería un campamento atrincherado con el objeto de impedir un ataque contra ella; ¿y qué lugar en Europa se encuentra en semejante emplazamiento?
Tan lejos estoy de estar de acuerdo con estos autores alemanes que, por el contrario, me parece que una cuestión muy importante en el establecimiento de estos campos cerca de plazas fortificadas en un río es si deben estar en la misma orilla que la plaza, o en la otra.
Cuando es necesario tomar una decisión, debido a que la plaza no puede ubicarse de manera que cubra ambas orillas, preferiría decididamente esta última.