—Llama a tu madre —ordenó—. Averigua si ya ha llegado.
Él deambulaba de un lado a otro de la oficina mientras la chica usaba el teléfono.
—No —dijo cuando hubo terminado—. ¿La... la mandaste en taxi?
Su gruñido probablemente significaba que sí.
—¿Estás seguro de que ella—¡Alguien debió de haberla seguido!
Spade stopped pacing the floor. He put his hands on his hips and glared at the girl. He addressed her in a loud savage voice:
“Nobody followed her. Do you think I’m a goddamned schoolboy? I made sure of it before I put her in the cab, I rode a dozen blocks with her to be more sure, and I checked her another half-dozen blocks after I got out.”
“Bueno, pero—”
“Pero ella no llegó allí. Me lo has dicho. Lo creo. ¿Crees que pienso que sí llegó allí?”
Effie Perine sniffed. “You certainly act like a goddamned schoolboy,” she said.
Spade emitió un ruido áspero en la garganta y se dirigió a la puerta del pasillo.
«Voy a salir a buscarla aunque tenga que cavar en las alcantarillas —dijo—. Quedate aquí hasta que vuelva o tengas noticias mías. Por el amor de Dios, hagamos algo bien».
Salió, caminó la mitad de la distancia hacia los ascensores y desanduvo sus pasos. Effie Perine estaba sentada en su escritorio cuando abrió la puerta.