a su vaso de ron.
Spade llenó su propio vaso, bebió, dejó el vaso vacío sobre la mesa y regresó a su asiento junto a la cama.
—Ahora sé dónde estoy —dijo, mirando con ojos amigables a uno de los detectives de policía y luego al otro—.
Siento haberme puesto enérgico, pero ustedes, al entrar e intentar endilgarme el muerto, me pusieron nervioso. Que liquidaran a Miles me molestaba, y encima ustedes haciéndose los listos. Aunque ya está bien, ahora que sé lo que se traen entre manos.
Tom dijo: «Olvídalo».
El Teniente no dijo nada.
Spade asked:
“Thursby die?”